¿Por qué la Alcaldía de Santo Domingo Este exige silencio al CODIA?

El reciente choque entre la Alcaldía de Santo Domingo Este y la Delegación Provincial del CODIA por el megaproyecto City Center by Lady Lee levanta muchas dudas.
¿Por qué una alcaldía se atreve a exigirle a un colegio profesional que se retracte públicamente?

El CODIA, respaldado por la Ley 6200, tiene la obligación de velar por la seguridad estructural y el cumplimiento normativo. Alertó sobre la posible falta de permiso de uso de suelo aprobado en Sala Capitular y la ausencia de licencia plena del MIVED cuando ya se movía tierra.
En vez de responder con documentos y datos claros, la Alcaldía calificó las observaciones de “incorrectas” y pidió retractación inmediata.
Esa reacción parece desproporcionada. Y manda un mensaje inquietante: cuestionar posibles irregularidades en un proyecto privado grande puede interpretarse como un ataque personal.
¿Qué intereses hay detrás de tanta presión sobre el CODIA?
City Center promete ser una inversión de 700 millones de dólares: mall, hotel, torres residenciales, oficinas, miles de empleos. Es una apuesta grande para el municipio.
Pero cuando la alcaldía defiende el proyecto con tanta pasión —incluso destacando los RD$65 millones en arbitrios como prueba de legalidad—, uno se pregunta si hay algo más.
¿Solo orgullo por atraer inversión? ¿O existen compromisos políticos, alianzas económicas o beneficios que no se ven a simple vista?
Los funcionarios de primer nivel parecen ver en City Center algo que el resto no alcanza a percibir.
Mientras el CODIA insiste en la secuencia obligatoria de permisos (uso de suelo → licencia MIVED → colegiación de responsables), la Alcaldía menciona sentencias del Tribunal Constitucional, pagos realizados y Ventanilla Única.
¿Qué información manejan ellos que no se ha hecho pública?
¿Por qué la defensa es tan cerrada y emocional, en lugar de ser abierta y documentada?
Y la pregunta más incómoda: ¿por qué tratar un proyecto privado como si fuera un logro propio de la gestión municipal?
City Center pertenece a inversionistas privados (Corporación Lady Lee). La función de la alcaldía es regular, fiscalizar, cobrar lo justo y proteger el interés colectivo: movilidad, medio ambiente, ordenamiento territorial.
Convertirlo en bandera política cruza una línea peligrosa. Confunde lo público con lo privado. Sugiere que el éxito del proyecto está ligado al éxito político de quien lo defiende desde el ayuntamiento.
La ciudadanía merece respuestas claras, no exigencias de silencio.
Un proyecto de esta magnitud puede impulsar el progreso. Pero solo si se construye sobre reglas transparentes y respeto a las instituciones que cuidan la seguridad pública.
Presionar al CODIA para que calle no genera confianza. La destruye.
La alcaldía debería elegir otro camino: publicar todos los permisos, resoluciones y dictámenes técnicos. Mostrarlos sin excusas.
Solo así se demostrará que el interés general está por encima de cualquier otro.
De lo contrario, las sospechas seguirán creciendo. Y con ellas, la idea de que algunos ven en City Center mucho más que un centro comercial.



